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Los países bálticos, paraíso turístico (II): Letonia

29 de agosto de 2014

Estamos en Riga, la capital de Letonia, la ciudad más grande de las Repúblicas bálticas, Patrimonio de la Humanidad y en 2014 Capital Europea de la Cultura. Y lo que vemos en la foto es el puente Vanšu, construido durante el periodo soviético de Letonia e inaugurado en 1981. Tiene 595 metros de largo y las aguas que fluyen por debajo son las del río Daugava, ya cerca de su desembocadura, tras haber regado antes gran parte del sur de Letonia. Riga es el mayor centro cultural, educativo, político, financiero, comercial e industrial -también en lo ferroviario- de toda esta región del Báltico. Y así de bello estaba su cielo cuando llegué, en mi visita a Letonia, procedente de Lituania. No pudo ser en tren porque no hay conexión ferroviaria entre ambas repúblicas. Esta bella ciudad, cuya arquitectura urbana es espectacular, pues abarca muchos estilos entre otros el modernismo, me sorprendió, como el resto de Letonia, en éste mi primer viaje allá. No en vano es considerada el París del Este de Europa. Y voy a intentar transmitir lo que pude percibir no sólo en Riga sino también en los diversos desplazamientos ferroviarios que realicé por toda la República.

Las paradojas del ferrocarril báltico: trenes directos a Moscú pero ningún tren entre esas repúblicas

27 de julio de 2014


Esta doble imagen es una muestra de la descoordinación ferroviaria existente entre las tres repúblicas bálticas. Están tomadas en la estación fronteriza de Valga, población a caballo entre Letonia y Estonia. Me dirigía desde Riga a Tallinn. Para ello tuve que tomar un tren directo diésel de Riga a Valga. Ese tren es el que aparece en la foto superior. En esa moderna estación, cuya construcción ha sido financiada por la Unión Europea, hube de esperar varias horas hasta que apareció un tren de Estonia (foto inferior), que me llevó hasta Tallinn. Tres países -junto con Lituania- con el mismo ancho de vía pero que no pueden asegurar la conexión ferroviaria entre ellos. De los tres pares de trenes de cada uno de los dos países que convergen en esa estación sólo una de las opciones de transporte tiene coordinación horaria para dar continuidad al viaje. El resto de los horarios se organizan de forma independiente. Sin embargo, Estonia, Letonia y Lituania tienen fácil conexión directa con Moscú, Minsk, San Petersburgo y Kaliningrado. Parece como si la independencia alcanzada por estos países en 1991 frente a la Unión Soviética no se hubiese trasladado aún a su organización ferroviaria.

Riga, un puente ferroviario con historia y con color

5 de julio de 2014

Hay puentes ferroviarios con caché, con una historia llena de sobresaltos y presa de los horrores de la guerra. Puentes que, a pesar de todos esos problemas y destrucciones, han sobrevivido hasta nuestros días. Si tenía ganas de llegar a Riga era, entre otras cosas, por ver y fotografiar el puente ferroviario sobre el río Daugava que tiene todos los elementos para convertirse en un símbolo de la ciudad y de su ferrocarril. Pero a todo ello se añade una nota adicional que lo hace único en el mundo y que enseguida veremos.