El escritor y ferroviario Alfonso Marco se incorpora al Blog

9 de diciembre de 2013

Hace ahora dos años que se comenzó a redactar este Blog de viajes en ferrocarril. Durante todo este tiempo hemos recorrido en ferrocarril gran parte de Europa, desde las frías tierras de Laponia en pleno invierno, cuando el termómetro rozaba los 40 grados bajo cero, hasta las cálidas de Los Balcanes en pleno verano. Han desfilado por sus numerosas entradas todo tipo de trenes en recorridos muy variados. Incluso hemos visto cómo era posible atravesar en tren los Estados Unidos de costa a costa. Demasiado empeño viajero para una sola persona.

Por eso, a partir de ahora se incorpora a la redacción del Blog el escritor y ferroviario Alfonso Marco, muy conocido entre los profesionales y aficionados del ferrocarril. Ambos compartimos muchas experiencias viajeras en este medio. Su incorporación al Blog permitirá ampliar notablemente los temas y contenidos, guardando al mismo tiempo una unidad de estilo que en tan poco tiempo ha hecho de este Blog una página muy popular y leída por miles de personas en todo el mundo. Seguramente los seguidores del Blog agradecerán sus escritos, que se identificarán con las iniciales AMP al final de ellos.

Bienvenido, Alfonso, a estas páginas, que reflejarán también desde ahora tu considerable experiencia ferroviaria.

Rumbo a las Tierras Altas de Escocia (Highlands): Thurso, la estación más septentrional de la red británica

30 de noviembre de 2013

Tal como habíamos prometido en la anterior entrada del viaje a las Highlands occidentales, nos embarcamos en tren para un largo recorrido de más de 8 horas hacia el lugar más septentrional de la red ferroviaria británica: Thurso. Si en el caso anterior, el recorrido comenzó y terminó en Glasgow, en este caso sería Edimburgo el principio y final del recorrido, que ha terminado hace escasas horas. En otra entrada anterior habíamos hablado también del Forth Bridge, el mítico puente ferroviario que se construyó en Edimburgo de 1883 a 1890 para atravesar el estuario del Forth y dar continuidad hacia el norte a la línea ferroviaria. Ese puente tendríamos que atravesarlo al comenzar este nuevo viaje y justamente lo que se ve en la foto es la perspectiva del estuario desde el puente.

Rumbo a las Tierras Altas de Escocia (Highlands): Oban

28 de noviembre de 2013
Hay una región en Escocia, al norte de Glasgow y Edimburgo, donde la tierra, la montaña, los ríos, los pastos y el mar se funden en una misma cosa. Tierras duras, agrestes, escasamente pobladas, donde las ovejas tienen el tamaño de terneros y el ganado bovino posee curiosos pelajes. Donde el mar aparece trufado de islas de diversos tamaños. Donde la vida discurre ahora de modo placentero. Esa región es las Highlands (Tierras Altas). Hasta esas remotas zonas ha llegado el ferrocarril creando un entramado de líneas que acaban en el borde del mar y donde los trenes llegan hasta casi el mismo dique donde atracan los barcos, que alcanzan las islas más distantes. Todo ello bañado por el cambiante sol de cada hora, de cada época del año, sonorizado con la música celta. Durante muchos siglos su menguante población vivió del pastoreo o se vio forzada a emigrar por la presión de los terratenientes o por la gran hambruna desatada en 1840. Hasta que un día llegó el ferrocarril, hizo permeables los valles, conectó los puertos con el interior y éstos con las islas. Y abrió una nueva fuente de riqueza en un territorio que parecía ajeno a la modernidad. Un Blog ferroviario como éste, que ha llegado hasta las tierras de Laponia, no podía dejar de lado a las Highlands y hasta aquí hemos venido en tren para contarlo.

Edimburgo: Forth Bridge, un mítico puente ferroviario

26 de noviembre de 2013
Cuando se observa el panorama de Edimburgo hacia el Norte desde el promontorio del Castillo, se ve gran parte del Estuario del río Forth, que es una frontera natural para la expansión de la ciudad y que lo fue también para sus comunicaciones ferroviarias con el Norte. Por eso, cuando en 1880 se planteó enlazar Edimburgo con la línea ferroviaria ya construida entre la orilla norte del estuario y Perth la solución no podía ser otra que construir un puente sobre el río. Pero ese puente debería tener suficiente altura como para permitir el paso de los grandes barcos bajo él y también conectar a uno y otro lado a nivel del terreno, con elevadas orillas sobre el río. Y se diseñó y construyó en 7 años, siendo uno de los más interesantes puentes ferroviarios de todo el mundo. Por eso, un viaje ferroviario a la capital de Escocia debe incluir forzosamente la contemplación de tan magna obra.

Edimburgo: una gran estación bajo dos puentes con mucha historia

25 de noviembre de 2013

Edimburgo es una ciudad que sorprende al visitante y también al viajero ferroviario. Su ciudad vieja, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, tiene como centro su celebre castillo que ocupa la parte más alta de lo que aquí se llama "crag and tail" (cresta y cola). Pero aún sin subir a la ciudad vieja, el entorno de la estación Waverley ya ofrece suficientes atractivos para el viajero como para dedicarle aquí un largo comentario. Y esto que vemos en la foto es la estación ferroviaria situada en una vaguada entre la ciudad vieja y la nueva, bajo dos puentes con mucha historia, uno de los cuales ha dado nombre a la estación.

Glasgow: una vieja estación de Caledonia, una moderna estación británica

23 de noviembre de 2013
Al viajero que llega a la estación de Glasgow Central se le tienden literalmente las alfombras. Y lo que ahí vemos es una de ellas, en una de las puertas nobles del edificio. Ese escudo nos recuerda que la estación fue construida por la Compañía del Ferrocarril de Caledonia, nombre que los romanos dieron a Escocia a la que no llegaron a conquistar. Finalmente le construyeron dos muros al sur, el de Antonino y el de Adriano y dejaron a los escoceses tranquilos. Siglos más tarde llegó el ferrocarril y Escocia empezó a estar más cerca de Inglaterra en un edad temprana del transporte ferroviario. Nació la Compañía del Ferrocarril de Caledonia, en 1830, y los ferrocarriles locales ya tendidos en el entorno de Glasgow y Edimburgo avanzaron hacia el sur para conectar en Carlisle con las líneas inglesas. El tráfico creció y creció y la primitiva estación dio paso, en 1879, a la primera fase del soberbio edificio de la Estación Central de Glasgow, al norte del río Clyde.

Belfast-Glasgow: agitado trayecto combinado entre ferry y ferrocarril

22 de noviembre de 2013
Esta imagen parece de todo menos parte de un viaje ferroviario pero lo es. Se trata de la primera parte de un viaje combinado entre barco y tren, que por tierras anglosajonas llaman Rail&Sail, y en los que con un único billete puedes trasladarte de una isla a otra siendo sencillo, en la mayor parte de los casos, el transbordo porque el tren llega hasta la misma terminal marítima donde atracan los ferries. Desgraciadamente en ninguno de ellos entra el tren dentro del barco como si sucede entre algunos puertos alemanes y Dinamarca o Suecia y entre el sur de Italia y la isla de Sicilia, por ejemplo.


Pues bien, este miércoles tocaba ir de Belfast a Glasgow, tras haber pasado unos días en ambas Irlanda. Parecía sencillo porque la distancia es corta -como podemos ver en el mapa- y no se preveía ninguna descoordinación entre barco y tren. Pero una cosa es la previsión y otra lo que realmente sucedió.

Belfast: Great Victoria Station, centro de la movilidad en Irlanda del Norte

19 de noviembre de 2013

El larguísimo reinado de la reina Victoria I del Reino Unido (64 años) consolidó muchos cambios en la vida anglosajona y entre ellos en el estilo de las estaciones de la red ferroviaria, que alcanzó también a Irlanda. Cuando se inició el ferrocarril en esta isla, la pequeña red inicial se articuló en torno a dos ciudades: Dublín y Belfast. De la primera ya hemos hablado. Toca ahora hacerlo de la segunda, hoy capital de Irlanda del Norte. Y este grabado nos muestra el aspecto del estación terminal inicialmente edificada en 1839 para el ferrocarril del Ulster, aunque sólo se completó el edificio que vemos en 1848. La imagen forma parte de un libro editado por J.B. Doyle en 1854 ("The Antiquities and Scenery of the North of Ireland").

Belfast: Próxima estación, Titanic Quarter

18 de noviembre de 2013
No ha habido un naufragio que haya producido tanto rédito como el del Titanic: 23 películas, varias de ellas muy taquilleras, 18 telefilmes y series de TV, decenas de libros... y desde hace poco más de un año una atracción turística que reúne a miles de visitantes en Belfast. Pero la marea publicitaria crece y crece sin parar hasta el punto que también ha llegado al ferrocarril. Y aquí vemos la estación que lleva por nombre Titanic, perteneciente a la red de Cercanías de Belfast, en la línea de Bangor. En realidad la estación ya existía pero se llamaba Bridge End y está situada en el barrio de Ballymacarrett, al Este de Belfast, pero el pasado año, el barrio pasó a denominarse Titanic y la estación, para no ser menos, asumió su nuevo nombre.

Explorando el ferrocarril de Irlanda

17 de noviembre de 2013
Durante nueve días hemos recorrido una parte de Irlanda y del ferrocarril irlandés para poder hacer un resumen de lo más interesante que encierra esta isla en lo ferroviario. El comienzo del ferrocarril en Irlanda fue muy precoz en relación con el de otros países europeos. Su primera línea -de Dublín a Kingstown- data de 1834 y hoy sigue funcionando integrada en el sistema de transporte DART de la capital irlandesa, del que luego hablaremos. Una de las peculiaridades del ferrocarril de la isla es su ancho de vía: 1600 mm, galga extraña en casi todo el mundo, que sólo poseen Brasil y parte de Australia. La decisión -tras un comienzo en el que se construyeron las tres primeras líneas irlandesas cada uno de ellas en un ancho distinto-, estuvo en el Act for regulating the Gauge of Railways, de 1846, por el que se estableció el ancho de 1435 mm para Gran Bretaña y de 1600 mm para Irlanda. Creció poco a poco la red hasta totalizar en 1920 el máximo de 3.500 km, reducidos hoy a poco más de la mitad, entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

Dublín: la odisea ferroviaria de James Joyce

15 de noviembre de 2013

Memorial a James Joyce en el St Stephen's Green de Dublín -donde el escritor gustaba de pasear-, con el paisaje otoñal de este día de noviembre

Eran los años del Bachillerato y cayó en mis manos un ejemplar de la novela "Ulises" publicada en 1922 por James Joyce. Casualmente hacía poco que había leído la "Odisea" de Homero, cuyo personaje principal tiene el nombre de Ulises, en su traducción latina. Ambos libros me fascinaron. Entrelazados en sus personajes, relatan pequeñas (en el caso de "Ulises") y grandes odiseas, como en la obra atribuida a Homero. Con el paso de los años tuve ocasión de profundizar algo más en la obra literaria de James Joyce pero sólo recientemente conocí que Joyce vivió una permanente odisea viajera a través de gran parte de Europa, con el ferrocarril como medio de transporte. Fue en Ljubljana (Eslovenia) paseando por la estación, cuando vi en el suelo una placa de bronce, recuerdo de la estancia de Joyce la noche del 19 de octubre de 1914, en que durmió en el suelo del andén.

Dublín: el Trinity College y el ferrocarril en Irlanda

14 de noviembre de 2013

Para todo universitario o profesional que visite Dublín, ir al Trinity College es una tarea importante. Si además la visita a Dublín está relacionada con el ferrocarril, es indispensable acercarse al Departamento de Ingeniería Mecánica de ese centro académico para comprobar hasta que punto estuvo relacionado con los comienzos del ferrocarril en Irlanda. Y, ante todo, tengo que agradecer a la Secretaría de ese Departamento que me permitiera acceder a su colección ferroviaria, cuando estaban desarrollándose las actividades académicas.

De Londres a Cork (Irlanda): poniendo a prueba la intermodalidad británica

12 de noviembre de 2013

Ya comentamos en una entrada anterior que entre los grandes proyectos ferroviarios internacionales estaba el unir Gran Bretaña e Irlanda por ferrocarril en varios puntos, a través del mar, entre ellos en la relación Fishguard-Rosslare por el Canal de San Jorge. Como no era cuestión de esperar a que ese túnel, si llega a hacerse, estuviera terminado, ayer nos embarcamos en la aventura de recorrer la distancia entre Londres y Cork en tren y ferry, tal como está marcado en el mapa. Es posible comprar por internet un billete combinado que cubre el itinerario. En el lado británico está cubierto por dos compañías ferroviarias: First Great Western para el tramo entre Londres-Paddington y Cardiff Central, Arriva para el tren que cubre el trayecto entre Cardiff Central y el puerto de Fishguare; una empresa naviera, Stena Line, para el tramo marítimo entre los puertos de Fishguard y Rosslare, ya en Irlanda. Antes era posible continuar en tren desde Rosslare Europort a Cork por Waterford, pero el 18 de septiembre de 2010 se cerró el tramo ferroviario entre Rosslare y Waterford por su escaso uso y se sustituyó por autobuses de Bus Eireann. Así que en el tramo irlandés tenía que usar forzosamente el autobús de sustitución para llegar a Cork. ¿Funcionaría tan compleja intermodalidad internacional con tantos operadores implicados? ¿Llegaría a destino, desayunando en Londres y cenando en Cork?

El lento y largo camino de la alta velocidad ferroviaria británica

10 de noviembre de 2013

En estos últimos años se está escribiendo mucho sobre los proyectos para construir una segunda línea de alta velocidad en Gran Bretaña, pues la primera fue la que une el Túnel del Canal de la Mancha con Londres (HS1). Esta nueva línea de alta velocidad (HS2) partiría de Londres hacia Birmingham para continuar, en una segunda fase, hacia Manchester y Leeds, en cada uno de los dos brazos. Pero quizá es menos conocido que los trabajos para poner en servicio trenes de alta velocidad en Europa se desarrollaron en Gran Bretaña bastante antes de que se inaugurase la línea de alta velocidad París-Lyon, primera de Europa. En 1970 se construyó el prototipo APT-E (Advanced Passenger Train Experimental), que vemos en esta foto en una revisión durante las pruebas desarrolladas entre 1972 y 1976. Este tren logró una velocidad máxima de 245,1 km/h en vías ya existentes. Estaba equipado con 5 turbinas a gas (4 para la tracción del tren y una quinta para los servicios auxiliares. Esa velocidad fue alcanzada el 10 de agosto de 1975, pero la versión comercial (APT-P), puesta en servicio en 1980, denominada Clase 370, basculante, de Bristish Rail, vio restringida su velocidad máxima a 201 km/h, siendo ya una versión eléctrica. Un año más tarde se puso en servicio la línea de alta velocidad París-Lyon cuyos trenes iniciales eran ya aptos para 300 km/h.

Crossrail: horadando el corazón de Londres

8 de noviembre de 2013

La National Portrait Gallery es uno de esos museos que no debe dejar de visitarse cuando se va a Londres. En sus numerosas salas se recogen los retratos de aquellos hombres y mujeres que destacaron en la vida británica, en muy diversos campos y disciplinas. Y entre ellas no podía faltar la ingeniería. Y hablar de ingeniería en la Gran Bretaña del siglo XIX es hablar del ferrocarril. Pues bien, esta mañana encontré en la sala 19 de la Gallery los retratos de algunos de los hombres que hicieron posible el nacimiento del ferrocarril en Inglaterra. Falta George Stephenson, pero está su hijo Robert (debajo a la derecha). Junto a esos cuadros, hay un dibujo de época del funcionamiento de la primera locomotora de vapor y, encima, otro dibujo donde se explica cual fue el procedimiento de corte del terreno en la primera línea ferroviaria británica: Liverpool a Manchester. Y mientras observaba esos retratos, reparé en que no lejos de la Gallery potentes máquinas tuneladoras horadan el subsuelo de Londres para construir el Crossrail: una nueva línea ferroviaria de 118 km, con 42 km de túneles, que cruzará Londres de Oeste a Este brindando una nueva conexión de alta capacidad para llegar en breve tiempo a la almendra central.

London Bridge: la primera estación ferroviaria de Londres


Gran Bretaña fue la cuna del ferrocarril, pero no fue Londres el lugar donde comenzó ya que la primera línea, inaugurada el 15 de abril de 1830, unía las ciudades de Liverpool y Manchester. Cinco años antes el ingeniero inglés George Stephenson construyó una locomotora de vapor que arrastró varios vagones cargados con productos mineros y diligencias ocupadas por viajeros. Poco tiempo tardaría desde entonces en llegar el ferrocarril a Londres y fue el 14 de diciembre de 1836 cuando se abrió la estación de London Bridge, a la orilla del Támesis como cabecera de la línea entre Londres y Greenwich. Ayer he querido recordar aquellos tiempos iniciales del ferrocarril londinense yendo a la estación que lo vio nacer aquí, para trasladar estas imágenes y datos a los lectores del Blog. En la fotografía de arriba podemos ver la construcción inicial de la estación ya que se hizo en viaducto, como enseguida veremos. Detrás, los enormes edificios financieros y hoteleros construidos recientemente con la torre The Shard.

St Pancras International: pasado y presente de la más bella estación de Londres

6 de noviembre de 2013


Estas dos imágenes son de la misma estación, tomadas casi desde el mismo sitio. La primera es de la estación histórica de St Pancras, en Mayo de 1941, tras la caída de una bomba de aviación que la dejó en ese estado. La segunda esta tomada esta misma mañana, en la que se ve la parte central de la estación dedicada al tráfico de trenes Eurostar a París y Bruselas, tras su considerable transformación que la llevó a convertirse en 2007 en cabecera de la primera línea de alta velocidad (HS1) del Reino Unido.

En tren, bajo el Canal de la Mancha

5 de noviembre de 2013

Estoy circulando en un tren, bajo el Canal de la Mancha, por esa delgada línea marrón que se ve en el croquis. Tomé el tren Eurostar en la estación de Paris-Nord a las 17:43 y espero llegar a Londres, estación internacional de St Pancras a las 19, (hora local). Como yo, este año unos 20 millones de viajeros harán ese mismo recorrido, entre los trenes Eurostar y las lanzaderas, donde viajan acompañados por sus vehículos. Aunque en la totalidad del viaje es ya de noche y no hay diferencia entre un paisaje nocturno y circular por un túnel, una cierta sensación recorre el cuerpo cuando se piensa que en la parte central, sobre el tren, hay 195 metros de tierra submarina y agua y así recorremos 50,5 km. Recibí hace poco un correo electrónico de una lectora del Blog pidiéndome consejo para ir de Barcelona a Roma en tren por un trayecto donde apenas hubiera túneles por no poder resistir la sensación de viajar bajo tierra. No le aconsejo tomar el Eurostar de París a Londres. Pero no hay mayores problemas.

Grandes proyectos ferroviarios internacionales (XII): El túnel en el estrecho del Bósforo

30 de octubre de 2013

Ayer, 29 de octubre, fue un día histórico en las comunicaciones ferroviarias internacionales Europa-Asia: se ha inaugurado el túnel que cruza el Estrecho del Bósforo, uniendo la Turquía europea y la Turquía asiática. Aunque se trata de un proyecto desarrollado íntegramente dentro de las fronteras nacionales de Turquía es, sin embargo, un proyecto internacional e incluso un proyecto intercontinental. Desde que apareció la noticia en los medios informativos ha habido una constante entrada en este Blog en demanda de más datos porque el "Proyecto Marmaray" -que así se llama- fue mencionado en otra entrada. Por este motivo me parecía interesante profundizar en su génesis y realización.

Grandes proyectos ferroviarios internacionales (XI): Los desarrollos ferroviarios del Golfo Pérsico

26 de octubre de 2013

Están ya lejos los años en que podía irse desde Londres hasta Bagdad, combinando el Orient Express en Estambul con el Taurus Express. Sólo se precisaba cruzar en barco el Mar de Mármara y trasladarse desde la estación Sirkeci de la Estambul europea hasta la de Haydarpasa, en la parte asiática de la capital turca. Pero el tren, cuya imagen histórica vemos en esta foto de 1942 a su partida de Alepo (Siria), hace tiempo que dejó de circular. Los sucesivos problemas bélicos que han tenido y tienen aún lugar en todos esos países de Oriente Medio han arruinado sus ferrocarriles, hasta el punto de condenarlos a la casi desaparición. Sin embargo, algo más al sur se viene produciendo una importante labor de proyecto y construcción que va a dotar a los países del Golfo Pérsico, en pocos años, de una moderna e interconectada red ferroviaria, para uso del transporte de mercancías y del tráfico de viajeros. A esos proyectos vamos a dedicar hoy esta entrada del Blog.

Mark Smith, un viajero ferroviario singular y empedernido

22 de octubre de 2013

Si nos pusiésemos a mencionar aquellos viajeros ferroviarios de hoy en día, que se han hecho más famosos, no podemos olvidar a Mark Smith -el hombre en el asiento 61-, este ferroviario británico que ha hecho de su profesión un hobby hasta el punto de recorrer en tren la mayor parte de los países del mundo y crear una web de información ferroviaria práctica, que es la mejor de todas las existentes. Aquí le vemos en el dibujo de Mick Brownfield que ilustraba una entrevista hecha a este personaje en el "Sunday Times".

Una nueva propuesta para viajar en tren en 2020

20 de octubre de 2013
El pasado día 16 de septiembre se presentó en Barcelona el documento denominado "TREN 2020" realizado por CCOO, Greenpeace, WWF y la Plataforma "Promoción del Transporte Público" (PTP), elaborado en colaboración con el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Cataluña. En realidad es la segunda vez que se presenta ya que el 8 de mayo de este mismo año fue presentado en Madrid. Un mes antes de esta primera fecha, había escrito en el Blog la entrada: "Cómo viajaremos en tren en 2020? ¿Y en 2050?" que reunía diversos trabajos sobre los viajes ferroviarios del futuro realizados en el ámbito europeo. Por este motivo no pude recoger el trabajo que ahora comentamos. (Pueden seleccionarse los gráficos para verlos a mayor tamaño)

Viajes póstumos en tren: pompa y circunstancia en el entierro del rey Eduardo VII del Reino Unido

11 de octubre de 2013

Cuando faltan pocos días para que me sumerja durante varias semanas en el mundo ferroviario anglosajón, quería comentar otro viaje póstumo en tren, en el Reino Unido, que tuvo como protagonista pasivo al difunto rey Eduardo VII, el 20 de mayo de 1910. Este que vemos en la foto de la época era el tren que trasladó los restos mortales desde la estación londinense de Paddigton hasta Windsor, en cuyo castillo fue enterrado.

Belgrado: la "ciudad blanca" de Serbia

7 de octubre de 2013

Tras un viaje desde Budapest que quedó descrito en esta entrada anterior, llegó mi tren a la capital de Serbia, país que no pertenece a la Unión Europea y que, además, utiliza el alfabeto cirílico en su escritura. Es una ciudad populosa, cuyo nombre en serbio (Београд) significa "Ciudad Blanca". Al menos el edificio que aquí vemos -la Asamblea Nacional- está construido en piedra blanca. Ya hemos descrito, en esa entrada enlazada, los aspectos ferroviarios de la ciudad, con detalles de la estación central, de los trenes que en ella entran o salen y algunas otras cosas de interés de su pasado ferroviario. Pero ahora llega el momento de destacar aspectos interesantes de la ciudad y las curiosidades de su red tranviaria.

Grandes proyectos ferroviarios internacionales (X): Los túneles submarinos Gran Bretaña-Irlanda

5 de octubre de 2013

El 6 de mayo de 1994 fue inaugurado el túnel bajo el Canal de la Mancha, de 50,5 km, que ponía fin al aislamiento ferroviario del Reino Unido respecto del Continente europeo. Uno de los aspectos que ha facilitado el tráfico ferroviario entre ambas orillas del Canal ha sido el común ancho de vía que comparten Gran Bretaña y la mayor parte de los países europeos. Pero el Túnel del Canal no es el único proyecto ferroviario que se ha desarrollado en el Reino Unido para salvar su aislamiento ya que se han considerado otras opciones de conexión con la República de Irlanda y también con Irlanda del Norte. Y de ellas vamos a tratar en esta entrada.

La Buda monumental, al otro lado del Danubio

25 de septiembre de 2013
En un pasado relato habíamos dejado al lector en Budapest, recién desembarcado del elevador de Buda y mirando el paisaje de Pest, que es Patrimonio de la Humanidad, desde la parte alta. Retomamos ahora el viaje para descubrir las maravillas que encierra esa parte de la capital húngara. Han pasado más de dos meses de aquella visita pero los recuerdos se agolpan en la mente y la magnificencia de los edificios adquieren vida de nuevo al contemplar las fotos del viaje.

Praga: aires bohemios del Moldava

24 de septiembre de 2013
Nadie como el compositor checo Smetana supo reflejar, en una composición musical, lo que Praga es para propios y extraños. En su poema orquestal "Má vlast" (Mi tierra), uno de sus movimientos está dedicado al Moldava, el río que atraviesa Praga y que a veces abandona embravecido su cauce para irrumpir en la Ciudad Vieja. Los viajeros que llegan hasta aquí enseguida se sienten cautivados por sus paisajes urbanos, sus puentes, sus monumentos e incluso por cierta vida bohemia que inspiran algunos de sus rincones. El viajero ferroviario llegó hasta aquí y sintió la tentación de quedarse si no le urgieran quehaceres en otros países.

Estados Unidos en tren, de costa a costa (y III): Regreso por Chicago y las cataratas del Niágara

17 de septiembre de 2013
El Mount Vernon es uno de los espectáculos visuales más bellos que pueden contemplarse desde el Amtrak Cascades. Este tren, diseñado y fabricado por Talgo, circula en Estados Unidos, desde el 1 de mayo de 1971, entre Eugene (Oregon) y Vancouver (Columbia Británica). Nuestro viaje hacia el Oeste había tocado a su fin y viajar en este tren fue un bonito preámbulo de la vuelta hacia Nueva York, final de nuestro viaje ferroviario.

Estados Unidos en tren, de costa a costa (II): Hacia la costa Oeste





Caos de tráfico en una calle neoyorkina, precisamente donde se encuentra la estación Van Wagner del Metro

Para empezar el viaje, no estaba nada mal hacerlo por aquel que fue uno de los muchos puertos, si no el principal, de entrada migratoria desde Europa. Vi en Nueva York y su bulliciosa urbe, un sitio único. Presidida por la Libertad como baluarte, por sus imponentes rascacielos, y por su escandalosa agitación… que lleva a comprobar la razón del célebre ensayista Javier Gomá cuando habla del ser humano como único y repetible (en vez de único e irrepetible). En tan populosa ciudad, seres humanos había por doquier únicos, pero en definitiva repetibles y reemplazados siempre por más visitantes, más jóvenes que llegaban a probar fortuna, más buscadores de oro en el mercado bursátil, más comerciantes, más defensores de derechos, más predicadores…  Únicos y repetibles. Estuve sólo unos días, en albergues “low cost” pues es lo que permite la economía de un estudiante, y ahorro citar las “delicatessen” que degusté.


Estados Unidos en tren, de costa a costa (I): Consideraciones generales

En el mes de agosto de 2010, cuando regresaba de un viaje ferroviario por el norte de Noruega y Suecia, me tropecé casualmente en el mismo tren en el que viajaba, en la frontera entre ambos países, más arriba del Círculo Polar Ártico, con un joven estudiante español, apasionado por el ferrocarril. Al igual que yo, también volvía en el mismo tren desde Narvik (Noruega) hasta Estocolmo pero iba realizando el Interrail. Intercambiamos algunas palabras en esa conversación y me contó que el año anterior había realizado un viaje en ferrocarril de costa a costa por Estados Unidos. El mapa situado sobre estas líneas (seleccionar para verlo completo) recoge en síntesis el recorrido de ida (líneas negras) y el de vuelta (líneas verdes). El relato que sigue es el de su viaje, redactado por él mismo, así como las fotografías. Parte de los escenarios descritos no me eran desconocidos porque también había hecho ese trayecto de costa a costa aunque en avión. Un detalle preciso de las líneas ferroviarias norteamericanas, gestionadas por la operadora estatal Amtrak, se puede consultar en este enlace. Estados Unidos no es precisamente el país de los viajeros ferroviarios de Larga Distancia. Por eso tiene más interés el pormenorizado relato que insertamos a continuación.