Mostrando entradas con la etiqueta National Rail. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta National Rail. Mostrar todas las entradas

Consideraciones sobre el ferrocarril en el Reino Unido

13 de diciembre de 2013

Tras más de un mes viajando en los ferrocarriles del Reino Unido se imponía hacer unas consideraciones acerca de la red ferroviaria británica, como ya hice con la de la República de Irlanda, en otra entrada del Blog. Durante este tiempo he hecho más de 3.000 km en trenes en ambas redes y ello mezclado con cierta capacidad de análisis permite formular algunas conclusiones. Vaya por delante que sobre la red ferroviaria del Reino Unido se han vertido ríos de tinta, no pocas veces desde el exterior del país y por gentes que no han subido nunca al ferrocarril británico. El motivo que ha impulsado esos comentarios es más bien ideológico que práctico. En 1992 el gobierno británico anunció que se disponía a privatizar el ferrocarril: tanto la infraestructura como la operación de los trenes. Eso era una medida insólita en Europa donde las redes ferroviarias eran -y siguen siendo- férreamente controladas por los gobiernos tras haber sido nacionalizadas en épocas pasadas. El 1 de abril de 1994 se puso en marcha ese proceso que culminó el 31 de marzo de 1997, en que desapareció British Rail. A lo largo de estos años ese proceso privatizador ha sufrido modificaciones importantes y ahora la infraestructura es gestionada por un organismo estatal: National Rail, que actúa -además- como coordinador de las distintas franquicias adjudicatarias de los servicios de la red.

¿Por dónde está circulando mi tren?

11 de diciembre de 2012
Una de las mayores exigencias que entraña nuestra vida dinámica es la de contar con una buena red de transporte por tierra, mar y aire que facilite los desplazamientos. Si al comienzo de la extensión de la red ferroviaria se expandió el uso de la cronología, con la colocación de relojes en todas las estaciones, el viajero de nuestros días no sólo quiere conocer la hora a la que sale o llega su tren sino también las incidencias a lo largo de su trayecto para anticiparse a un posible retraso. Si un tren llega tarde es posible que pierda un enlace con otro tren u otro medio de transporte, que tenga que aplazar una reunión o cambiar el plan para todo un día.